jueves, 13 de septiembre de 2007

Mi Tesoro.


Mi abuela la mujercita mas linda de todo el mundo, no se porque pero de un tiempo a esta parte ha vuelto frecuentemente a mis recuerdos cada beso, cariño, abrazo, cada risa que salía de ella, cada vez que nos consentía con cualquier cosita exquisita que creaban sus manos de monja, o cada vez que hacia callar a mi temida madre en esos tiempos que nos retaba por cada tontería que hacia como niña pequeña. Esa seguridad que me daba estar con ella viendo sus inolvidables novelas mexicanas nunca más la he vuelto a sentir con nadie. Y en las manos de la gente siempre sin decir nada he intentado encontrar esa piel tan suave y a la vez hecha como de cristal con la que nos hizo cariño.
Ya su voz es un recuerdo vago en mi memoria pero sus actos nunca lo serán, recuerdo como si fuera ayer la vez que nos quedamos dormir con ella y no estaba de muy buen animo y para alegrar con mi primo querido y mi hermana comenzamos ha con nuestros cuerpos crear la forma de las letras y ella rio tanto tanto que hasta lagrimas de alegría le sacamos. La ultima vez que compartimos todos en familia en su casa, fue el día 10 de septiembre del año 2003 para el cumpleaños de mi madre, ese día reímos todos juntos al son de la música y todos fuimos inmensamente felices, pero como se dice lo bueno no es para siempre a fines de octubre de ese mismo año mi abuelita comenzó con diversos tipos de exámenes por un dolor en su estomago, nadie jamás pensó que la segunda vez que ella iba aun hospital seria la ultima, luego de aproximadamente dos semanas de exámenes la hospitalizaron, mi querida abuelita estaba mal, cuando la hospitalizaron ella tan solo estaba con mi madre, y mamá estaba en la puerta de sala conversando con el doctor que le diría lo que tenia mi abuela mientras ella espera ansiosa mirando a mi madre para saber los resultados, yo creo que ese debió ser el momento mas incomodo en toda la vida de mi madre, mientras veía a su madre ansiosa por saber los resultado y en ese mismo instante el doctor le decía que mi abuela tenia un cáncer terminal, que no duraría mas de dos meses y medio mas y lo que más podían hacer por ella era operarla para que pudiese ir a morir en paz a su casa, en vez que sola en cualquier momento en un hospital y en ese mismo momento debía mi madre firmar un poder que autorizara la operación de mi abuela. Yo aun no me explico de donde mierda mi mamá saco fuerzas para asumir esa tan trágica información y luego tener que presentarse frente a su madre y mentirle diciéndole que las cosas no estaban mal y que luego de una operación podría volver a la casa. Quizás yo en el lugar de mi madre me hubiera destrozado ahí mismo. Ese día cuando supo el diagnostico de mi abuela había reunión de apoderados de mi curso y habíamos quedado que la esperara en el colegio para irnos juntas pero comenzó la reunión y mi madre no llegaba, termino la reunión y tampoco llegaba cuando ya me iba a mi casa saliendo del colegio veo a mi madre caminando lento y con sus ojos hinchados de tanto llorar yo corrí donde ella y tan solo nos abrazamos un largo rato y ella aun si decirme lo que le sucedía, me tomo de la mano y nos dirigimos hacia la casa y en ese tortuoso camino supe que mi abuela tenia cáncer y que se acabarían los cumpleaños de mi hermana y de mis primos que ella misma se encargaba de organizar y de hacer nuestras tortas y de tantos otros lindo detalles que ella siempre tenia con nosotros, ahí supe que ya nada seria como antes.
A mi abuelita Ruth la operaron, y luego de eso ella quiso irse para mi casa, yo recuerdo muy bien ese verano casi no salimos tan sólo para aprovechar cada instante mas con ella y no me arrepiento, las veces que lo hicimos ella cuando llegábamos en la noche nos llamaba y nos preguntaba como lo habíamos pasado y le divertía escuchar todo nuestro itinerario. No olvidare jamás cuando la escuchábamos recitar sus poesías favoritas o cuando yo pasaba largos ratos leyéndole algún libro así pasaron los días hasta el 12 de febrero del 2004 cuando ella quedo inconsciente. El silencio era tan profundo en mi casa que solo se escuchaba la lenta respiración de mi abuela. El día 14 de febrero aproximadamente a las 4:00 de la mañana mi mamá nos despertó a mi y a mi hermana y nos digo que a la abuelita ya le quedaban sus últimos minutos y que tenia que morir rodeada de toda su familia, cuando nos dirigíamos a mi pieza porque allí se alojaba mi abuelita, en el camino estaba mi tía tirada en el suelo llorando, no pasaron muchos minutos y en mi dormitorio estaba toda la familia a su alrededor y cuando esto sucedo ella dio un gran suspiro y todos asustados la miramos y luego de eso nunca mas volvió con nosotros, mi abuelita se había ido, mi mamá que estaba al lado de ella le cerro suavemente los ojos en esos momentos cuando ya era mas que cierto que ella ya no estaba mas con nosotros sentí un dolor tan grande que al principio ni lagrimas corrían por mis mejillas. No pasaron muchos minutos y ya estaba en el living de mi casa el ataúd de mi abuela, mientras a ella la recostaban en el, mi primo mas pequeño pregunto -¿Por qué ponen a la abuelita Ruth en un cofre de tesoros?- y mi hermana que lo tenia abrazado le contesto- Porque la abuelita es un gran tesoro que ahora Diosito lo quiere tener. Para poder sopesar el dolor causado por su muerte siempre he querido tener la frase que esta escrita en su lapida muy presente –Lloramos por haberte perdido, pero le damos gracias a Dios por haberte tenido.

1 comentario:

Barbarita * dijo...

Esqe gaby tu cada ves escribives mas hermoso !!
Es tan lindo saber qe en tu memoria qeda el mas lindo recuerda de el tesoro mas presiado qe existe :)
Te qeroo mucho!
y ojala esto qe acabo de leer me sirva para saber apresiar a los qe mas qiero :)